
Tan solo tú permaneces en el tiempo,
lo demás es la sombra que se aleja.
El ánimo es un viento que nos cruza,
mas la paz es un cauce que se asienta.
Sabrás estar con otros, pero siempre
sin huir del espejo de tu alma;
habitar la distancia y el silencio
sin que el vacío dicte tu palabra.
Insiste en la bondad cuando estés solo,
mantén la rectitud pese al olvido;
como el lirio que en la hondura florece
y no por falta de mirada declina su fragancia.
Crecer como la planta, sin estruendo,
estar en el ahora, sin urgencia.
Que a veces la agitación de afuera
enturbia levemente la conciencia.
Mejor es la soledad bien sostenida,
si en ella la verdad se manifiesta;
que estar entre la gente y sus abismos,
con el alma vacía y la puerta abierta.

